Las contraindicaciones de la vacuna rusa que Putin no mencionó

Los menores de 18 años y mayores de 60 no pueden colocarse la vacuna. Foto: Cortesía.

Con información de Infobae

Con bombos y platillos, el gobierno ruso anunció el martes 11 de agosto el registro de la primera vacuna contra el COVID-19 en el mundo. Sin embargo, la reacción de la comunidad científica no se hizo esperar y horas después del lanzamiento cuestionó su efectividad y seguridad. ¿Por qué? Porque el Kremlin no informó si los científicos rusos cumplieron con los rigurosos protocolos diseñados para realizar ensayos clínicos.

Al día siguiente, el miércoles 12, el Ministerio de Salud ruso señaló que las contraindicaciones, como consecuencia de esta falta de estudios, eran numerosas. Por eso, desaconseja aplicar la vacuna a personas menores de 18 años y mayores de 60, informó el portal Infobae.

La advertencia alcanza también a embarazadas, madres en períodos de lactancia o personas con distintas condiciones de salud preexistentes. En síntesis, el informe describe al estadío de la vacuna como el de una que se encuentra en la primera fase de pruebas.

El estudio del área de Salud hizo referencia a resultados de 38 voluntarios, quienes registraron “eventos adversos con frecuencia o mucha frecuencia”. A lo largo de 42 días de ensayos, los científicos que desarrollan la vacuna Sputnik V observaron 144 “eventos adversos”, de los cuales más de 30 estaban en curso.

Las sucesivas fases de prueba de la vacuna tienen como objetivo determinar su seguridad en grupos que puedan llegar a ser más vulnerables a posibles efectos secundarios. La tercera, que suele ser la última, incluye a decenas de miles de personas y se desarrolla durante meses. Además, incluye a voluntarios con enfermedades preexistentes y de elevada edad, con mayores riesgos de presentar efectos adversos.

Sin embargo, la vacuna desarrollada por el Insituto Gamaleya de Moscú fue registrada antes de comenzar la fase 3.

El informe del Ministerio de Salud advierte contra la aplicación de la vacuna en los demográficos mencionados. Y también contra inocular a personas que sufran: enfermedades crónicas del hígado y los riñones, diabetes, enfermedades graves del sistema hematopoyético, epilepsia, accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades del sistema nervioso central, enfermedades del sistema cardiovascular, inmunodeficiencias primarias y secundarias, enfermedades autoinmunes, enfermedades pulmonares, asma y EPOC en pacientes con diabetes y síndrome metabólico, con reacciones alérgicas, atonía, eczema.

El documento indica a su vez que no se han realizado investigaciones acerca de cómo sería la reacción al entrar en contacto con otros medicamentos presentes en el cuerpo. En el caso de embarazadas y mujeres en período de lactancia, se enfatiza que la vacuna está contraindicada “ya que no se ha estudiado su eficacia y seguridad durante este período”.

Tampoco se conoce cuánto duraría la protección, a pesar de las afirmaciones de funcionarios rusos de que proporcionaría inmunidad durante dos años. Según Putin, la vacuna rusa es “eficaz”, ha superado todas las pruebas necesarias y permite lograr una “inmunidad estable” ante la COVID-19.

El presidente ruso anunció el registro de la primera vacuna contra el COVID-19 en el mundo. Foto: Cortesía.