Pacientes renales desesperados por falta de recursos para sus diálisis

Si no reciben su tratamiento, los pacientes renales corren el riesgo de morir. Foto: Cortesía.

Es el séptimo plantón que realizan en la ciudad pero, hasta ahora sus peticiones no son atendidas. Son los pacientes renales, sus familiares y los empleados de los centros de diálisis que viven en la incertidumbre. Los primeros, por no recibir su tratamiento médico y morir; y los segundos, por no poder adquirir los insumos médicos necesarios y no poder pagar los sueldos de sus empleados.

Según Cristina Freire, vocera de las clínicas de diálisis, el Estado, a través de los ministerios de Salud Pública y de Finanzas, les adeuda 210 millones de dólares. Este es el valor por diez meses de atención a 14.500 enfermos renales que reciben sus tratamientos de diálisis.

El plantón de este jueves 30 de julio empezó en los bajos del Gobierno Zonal, en la avenida Francisco de Orellana, en el norte de Guayaquil, y concluyó con una marcha pacífica en el antiguo edificio Makro, sede de la Coordinación Zonal 8 del Ministerio de Salud Pública.

“Los insumos están empezando a escasear y el personal de los centros de diálisis está renunciando debido a la falta de pago desde hace seis meses. Incluso, algunas unidades ya empezaron a devolver pacientes porque no tienen los insumos ni el personal para brindar la atención necesaria”, dijo Freire.

Esta situación pone en grave riesgo de muerte a pacientes que necesitan de la diálisis para prolongar sus vidas. Los familiares de estos no descartaron la posibilidad de recurrir a instancias internacionales para precautelar su derecho a recibir la atención médica que requieren.

La diálisis es un tratamiento médico que consiste en eliminar artificialmente las sustancias nocivas o tóxicas de la sangre, especialmente las que quedan retenidas a causa de una insuficiencia renal.